✨Querido
Jank. He tenido que vivir experiencias muy desagradables estos últimos días que
de relatar todo cualquier persona podría crear una novela dramática. Aunque sé
que a ti no puedo ocultarte nada de lo que me suceda, sea bueno o no lo sea
tanto. Solo que siempre he tenido presente que recordar es una cierta forma de
revivir lo sucedido y es lo que menos deseo ahora.
Nuestras llamadas cada vez se convertían más intensas
mientras transcurrían los días, conversábamos de temas controversiales y muy
poco comunes. Escuchar su voz me llenada todo ese vacío que algunas personas
decidieron dejar, y por ello encontraba estabilidad entre sus palabras. De un día
a otro, el chico decide venir a mi ciudad a visitarme para conocer el lado físico
de mi historia, no estaba listo para ello ya que fue sin previo aviso, pero
genero muchos sentimientos en mí que no lograba explicar. Un fuerte abrazo fue
lo que recibió de mí al primer instante y desde ese instante me dedique a que
su estadía fuera de su agrado.
Recuerdo una y otra vez como me aseguraba por vía telefónica
que nunca estaría dispuesto a hacerme daño, pero resulto siendo lo que siempre
intento negar. Durante su tiempo en mi zona su comportamiento no se igualaba o
acercaba a nuestras conversaciones a distancia. Y para ser sincero, sentía una
gran decepción por no tener ese lado tan hermoso que llego a mostrarme en
llamadas y que en persona nunca libero. La indiferencia mancho todo su cuerpo y
no quería sentir eso nunca más, por ello decidí que se marchara por donde había
llegado. Fue la mejor decisión tomada para el entonces; porque en serio le quería
pero más me quiero a mi mismo.
Con cariño, Jay.
No hay comentarios
Publicar un comentario